¿Habrá Esperanza para el Sistema Educativo de Miami-Dade?

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6 de mayo, 2002

Contacto: Zulay Gayle-Mendoza (305-995-2794)
 
¿Habrá esperanza para el Sistema Educativo de Miami-Dade? ¿Que debería el público demandar de su Junta electa en momentos de transición?

Después de haber enseñado en el sistema público, educado a dos hijos, administrado un negocio, obtenido un Doctorado en Filosifía de la Educación en la Universidad de Miami y servir en la Junta Escolar por más de tres años, he descubierto lo siguiente:

A fin de que el sistema educativo sobreviva, el estilo de liderazgo de nuestros miembros requiere una transformación. Comparemos el desarrollo del distrito con el desarrollo de un niño. El corazón y la mente de un bebé están proporcionados y trabajan bien para su pequeño cuerpo. Pero a medida que el niño crece, así también se desarrolla su cuerpo.

A través de los años, este distrito escolar se ha desarrollado más allá de las expectativas o aún de los planificadores más visionarios. Nos multiplicamos de tres a cinco, a siete y nueve miembros, las olas culturales y étnicas que llegan a nuestras costas, distritos de un solo miembros, matrículas extraordinarias, abrumadora superpoblación… demuestran que lo que antes era una miniatura de distrito ahora es el cuarto distrito escolar más grade del país. Pero sus dirigentes, la Junta Escolar, "el corazón y la mente" del sistema permaneció en la primera infancia.

Los procesos de la Junta se mantienen bajo antiguos esquemas. Algunos de nuestros miembros que han estado en la Junta por más largo tiempo se aferran a paradigmas de liderazgo anticuados. Estas acciones causan estropía, desconfianza y tragícamente corrompen al sistema.

Existe esperanza si sus miembros rapidamente creasen un plan que fuese claro y comprensible dándonos una visión de lo que deberían ser las Escuelas Públicas del Condado de Miami-Dade y unirse a fin de alcanzar los objetivos propuestos.

Esto no es fácíl, ya que los cambios nunca son fáciles. Implica poner a un lado el ego y optar por crear reglas de liderazgo formando así todos un mismo equipo. Las reglas basadas en los valores a los que rendimos pleitesía sobre los servicios que prestamos a nuestros niños.

Hemos llegado a este punto, porque el desarrollo del Distrito ha creado un gran vacío en los procesos que rigen a la Junta. Como resultado, la política ha dominado al liderazgo.

Como miembros de la Junta Escolar y legisladores debemos desechar todo lo arcaico y dañino a fin de alcanzar los objetivos de la educación.

Educamos a nuestros hijos para el desarrollo del carácter utilizando nueve valores que incluyen, la honestidad y la integridad. Ahora, debemos ser modelos de conducta a fin de ser creíbles ante nuestros estudiantes. Si no hacemos esto, la lección que confusa, peligrosa y desafortunadamente recibirán de la conducta de la Junta Escolar será:

1. Haz lo que yo digo, y no lo que yo hago.
2. Los valores que les enseñamos realmente no te ayudarán a progresar en el mundo real.
3. Estos valores no se aplican a élite.

Si deseamos perpetuar a una sociedad civilizada, es necesario establecer reglas integras y guiarnos por ellas. Esta es la lección de la cual debemos ser modelos para nuestros estudiantes.

En medio de los diferentes sistemas, fácilmente podemos alcanzar cambios a través de la Junta Escolar por medio de los siguiente:

1. Aclarar la metas y alinear las actividades del distrito a fin de alcanzar los objetivos. Está es la razón por la cual se nos dio el voto.
2. Apoyar a la Comisión Asesora de Ètica y a su Inspector General las cuales son entidades independientes de la Junta Escolar.
3. Estudiar. Inscribirnos, como Junta en programas de capacitación. La Asociación de Miembros de Juntas Escolares de está a la disposición con información y cursos para lidear con los nuevos paradigmas asociados con su servicio como miembros de la Junta Escolar. Estos módulos han sido eficaces en el caso de la compañías de Fortune 500 y ahan tenido éxito para otras Juntas Escolares.

Si no consideramos estos y otros remedios, la Junta puede esperar la continuación de tratos relaciones que no benefician, tratos detras de la puertas, relaciones calbideras, y una busqueda de votos que practicamente ha destruido el sistema.

Para concluir esta comparación, si la Junta Escolar se niega a cambiar, continuará siendo un niño enfermo que no puede guiar a nuestro sistema educativo y a cambio lloriqueará y culpará a Superintendente tras Superintendente de sus propios fracasos.

La urgecia es que:

1. Podemos hacer un mejor trabajo!
2. El público nos observa y los padres tienen otras opciones para sus hijos.

Los nueve miembros de la Junta Escolar deben decidir si desean continuar con los antiguos juegos de influencia en la política, que ha asfixiado a la excelencia o madurar para convertiser en modelos ejemplares para nuestros estudiantes.